Predomina aun entre nosotros lo que llamare "concepto arcaico de salud" según el cual esta enfermo aquel que sufre algún síntoma mientras esta sano quien no lo padece.

Este concepto miope y estático  de la salud pertenece a una época que se va y tiende a ser reemplazado poco a poco por un concepto mas dinámico, acorde con la visión holística un ser humano en permanente transformación en el centro de un universo en movimiento perpetuo.

Vemos a menudo como aquellos a los que "no les pasa nada" un buen día sufren un brote psicótico o desarrollan un cáncer rápido, y aunque esto tiende a ser  percibido socialmente como un "infortunio imprevisible", desde un concepto de salud  menos reduccionista la cuestión se ve de otro modo.

Sabemos por experiencia que existe un proceso natural por el cual un organismo desarrolla sus potencialidades y que esto es lo sano. Si el proceso se detiene antes de tiempo, (si un niño no crece física o mentalmente por ejemplo), lo consideramos patológico.

No obstante, la mayoría de las culturas tienden a considerar que si un individuo se desarrolla física y mentalmente como el promedio de sus semejantes ya es "normal",    y el proceso evolutivo de tal individuo ha concluido exitosamente.

Sin embargo, si hacemos caso a la ciencia resulta que en el individuo normal de nuestra cultura solo  un pequeño porcentaje de las posibilidades de la mente humana han sido desarrolladas. ¿Que pasa entonces con el resto de nuestras potencialidades?; simplemente las ignoramos, es mas, consideramos como un loco o un charlatán a cualquiera que nos diga que experimenta algo "diferente" a lo convencional y así nos tranquilizamos, pero creer que una persona "normal" y sin síntomas es un individuo sano es un peligroso autoengaño.

Daré un ejemplo de este fenómeno, bastante frecuente entre las culturas humanas: Médicos voluntarios que recorren el amazonas para dar auxilio sanitario a las tribus que viven en la selva profunda nos refieren a menudo misteriosos casos en los que el "mal de ojos" mata fulminantemente a muchos pobladores.

Estos médicos relatan que a veces les consultan individuos atemorizados (pero por lo demás perfectamente "sanos") que dicen haber recibido "mal de ojos" a causa de haber contrariado accidentalmente a determinado espíritu o por otra razón igualmente absurda.

Cuando los voluntarios vuelven al poblado tras algunas semanas encuentran  estas personas han fallecido o están agonizando.

Mientras ellos (los médicos) no comprenden lo sucedido la gente del poblado lo encuentran perfectamente lógico, como lo entendió también el afectado que incluso "tuvo a bien" morir de aquello que  se suponía que debía matarlo.

Esto sucede porque aunque estas personas viven en armonía con su medio y tienen una vida muy natural, su "normalidad" no ha alcanzado aun el nivel evolutivo mental de la racionalidad, por lo cual las fuerzas hostiles de la naturaleza, en este caso el miedo, hace fácil presa de este  individuo que si tan solo hubiera desarrollado su racionalidad hubiera mejorado muchísimo sus defensas contra ese letal proceso psicosomático.

En nuestra cultura la racionalidad fue un logro revolucionario que elevo nuestro nivel de salud y nos hizo seres relativamente mas evolucionados, pero ¿cree alguien que la evolución humana culmina con el acceso a la racionalidad?

Cualquiera que observe como serruchamos la rama en la que estamos sentados, es decir el planeta tierra, o como tratamos a nuestros hermanos menores los animales, o como nos tratamos entre nosotros, convendrá en  que el hombre de hoy no solo esta muy lejos de su total evolución sino incluso de la mas mínima salud mental.

 

La expansión de la conciencia

 

Del mismo modo que una razón desarrollada hubiera salvado al personaje de nuestro ejemplo de las fuerzas destructivas que él mismo invoca y "materializa" con su terror irracional, existen  niveles superiores de evolución mental que pondrían al individuo "normal" de nuestra cultura a salvo de muchas patologías que hoy le superan, y el ascender así el siguiente peldaño de la evolución  mental, que  no esta mas lejos del individuo "normal" de lo que la racionalidad  esta del individuo "irracional".

Ahora bien, que creen que pasaría si tratamos de explicarle a este habitante de la amazonía profunda la necesidad de pensar racionalmente y trascender la superstición.

Este hombre nos escuchara y creerá que le estamos exponiendo alguna doctrina extraña que podrá sonar bien, pero ¿Quien le salvara a él de la ira del espíritu vengativo?.

Esa será la única cuestión que le importará  y todo lo demás será para él solo palabras distantes.

Esto es así porque desde el nivel evolutivo inferior de la superstición no se puede comprender el nivel evolutivo superior de la razón por las vías de la sola especulación teórica.

Sin embargo la racionalidad es una potencialidad de la mente humana y a través de la educación y el entrenamiento nuestro individuo podría desarrollarla plenamente.

Podemos decir entonces que las facultades mentales superiores no son accesibles por la vía especulativa, aunque si por la experiencia directa a través de la educación y entrenamiento de la mente.

Nuestro lenguaje racional, dualista y rígido no nos puede mostrar los niveles transpersonales a los que accederemos por el desarrollo natural de nuestras capacidades, desarrollo que esta buscando siempre progresar y que surge por si mismo a condición de no obstruirlo con nuestros miedos, inseguridades y apegos.

El problema es que estas actitudes defensivas básicas del ego, que es por definición egoísta, están tan arraigadas en nosotros como el propio instinto de supervivencia y actúan imposibilitando el desarrollo de las facultades superiores de la mente, ya que estas para florecer necesitan de esa luz que solo brilla plenamente mas allá de nuestra coraza defensiva, expresada esta como miedo, dudas paralizantes o cualquier otra barrera que nos aísle del resto del universo.

Para lograr revertir este proceso defensivo y desbloquear el desarrollo de la mente superior existen técnicas milenarias provenientes principalmente de las culturas orientales (China, Tíbet, India etc.) y que hoy han sido retomadas por la moderna psicología a través de su corriente transpersonal.

Estas técnicas que han llegado hasta nosotros a través de sistemas tan antiguos como el Taoísmo, el Budismo y el Yoga Advaita (no-dualista), comprenden muchas modalidades practicas, pero todas tienen como marco contextual el despertar progresivo de la sabiduría y la compasión, que es como decir la expansión de la conciencia y la simpatía-empatía con todos los seres sintientes.

Es en este marco luminoso donde mediante la práctica sistemática de la vía transpersonal en cualquiera de sus formas (fundamentalmente el Yoga Integral y la Meditación Yóguica) las capacidades  superiores de la mente humana  se desarrollan, acrecentando entre otras cosas la alegría sin objeto, la intuición, etc.

La persona así desarrollada va saliendo poco a poco del pozo húmedo y frío de las preocupaciones eternas, constantes e intercambiables que acompañan siempre al ego humano y va asentándose dulcemente en el prado soleado de la Conciencia Universal, con lo que el individuo se calma y positiviza relajando muchas tensiones psicofísicas que eran producidas por sus preocupaciones y miedos, con lo que libera el flujo de las energías internas previamente bloqueadas  y se pone a salvo de las numerosas dolencias que estas tensiones propiciaban al incrementar su plenitud y armonía metabólica, fisiológica, inmunológica,  etc, (esta última mejora de un modo espectacular y mensurable).

De este modo se desarrollan en el individuo las posibilidades humanas independientemente de los limites evolutivos de la cultura en que vive, y aunque el final de esta evolución es la conciencia cósmica, también llamada iluminación , nirvana, samadhi etc., desde el punto de vista de la salud humana nos interesara mas el camino que la meta, y del mismo modo que hablamos de un niño sano cuando lo vemos crecer sin estancamientos, solo podemos hablar de individuo sano cuando el desarrollo evolutivo  continua, ya que en la naturaleza y en virtud de las leyes del orden cósmico, el estancamiento equivale a regresión, enfermedad y muerte, o dicho de otro modo, el proceso natural que consta de surgimiento, plenitud, decaimiento y muerte se apresurara a su final cuando el camino a la plenitud esta bloqueado, por mas que este bloqueo sea sancionado por la autocomplacencia colectiva con el nombre de "normalidad".                  

 

           

                                                     

                                                           

 

 

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La Salud Integral, Mucho mas que la Ausencia de Síntomas